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España apuesta por el talento emprendedor y prepara la Estrategia Nacional de Deep Tech para competir en tecnologías críticas

Estrategia Nacional de Deep Tech

El inicio de 2026 marca un punto de inflexión para el ecosistema de innovación en España. Tras una década dominada por el emprendimiento digital y los modelos de rápida escalabilidad, el foco comienza a desplazarse hacia tecnologías más complejas, intensivas en conocimiento y con mayor impacto estructural. En este contexto, la Estrategia Nacional de Deep Tech se perfila como una de las principales apuestas del país para reforzar su competitividad en tecnologías críticas y consolidar un modelo de innovación más sólido y sostenible.

Este cambio de rumbo se apoya en dos dinámicas convergentes. Por un lado, la evolución del perfil emprendedor, con una presencia creciente de científicos, doctores e ingenieros al frente de nuevas startups. Por otro, la voluntad institucional de articular un marco específico que permita transformar conocimiento científico en soluciones tecnológicas con impacto real. La combinación de talento emprendedor y estrategia pública sitúa a la deeptech en el centro del debate sobre el futuro productivo de España.

La Estrategia Nacional de Deep Tech como eje de la política de innovación en 2026

La Estrategia Nacional de Deep Tech, cuyo despliegue comienza en 2026, nace con el objetivo de coordinar políticas públicas, instrumentos de financiación y mecanismos de transferencia de conocimiento en torno a tecnologías avanzadas. A diferencia de iniciativas anteriores, esta estrategia reconoce que la deeptech requiere un tratamiento diferenciado, con tiempos más largos, mayor complejidad técnica y una estrecha colaboración entre sector público, ciencia e industria.

El planteamiento parte de un diagnóstico compartido: España cuenta con una base científica sólida, pero históricamente ha tenido dificultades para trasladar ese conocimiento al mercado. La estrategia busca cerrar esa brecha, creando un entorno más predecible para proyectos que necesitan madurar antes de alcanzar una fase comercial. En un contexto internacional marcado por la competencia tecnológica, esta apuesta pretende situar al país como productor de tecnología y no solo como usuario.

Talento emprendedor y emprendimiento científico como base de la deeptech

Uno de los pilares sobre los que se construye la Estrategia Nacional de Deep Tech es el talento emprendedor de perfil científico y técnico. Tal y como reflejaba Expansión a finales de 2025, cada vez más startups en España están lideradas por profesionales con formación avanzada en ingeniería, ciencias o investigación aplicada. Este cambio de perfil supone una evolución relevante del ecosistema emprendedor.

Estos fundadores conciben el emprendimiento como un proceso de transferencia tecnológica, donde la innovación no parte únicamente de una oportunidad de mercado, sino de un avance científico susceptible de convertirse en producto o servicio. Este enfoque aporta mayor profundidad tecnológica a las startups, pero también introduce nuevos retos relacionados con financiación, validación y escalado.

Qué diferencia a la deeptech del emprendimiento digital tradicional

La deeptech se distingue por apoyarse en avances científicos significativos, con ciclos de desarrollo más largos y mayores necesidades de capital. A diferencia del emprendimiento digital tradicional, estos proyectos requieren pruebas piloto, certificaciones, infraestructuras especializadas y, en muchos casos, un acompañamiento regulatorio desde fases tempranas.

Su relevancia estratégica es cada vez mayor. Tecnologías como la inteligencia artificial avanzada, la biotecnología, la robótica o la computación cuántica están en la base de la autonomía tecnológica, la transición energética o la digitalización industrial. Por ello, países del entorno europeo llevan años desarrollando estrategias específicas para impulsar este tipo de innovación. La Estrategia Nacional de Deep Tech sitúa a España en esa misma senda.

Impacto de la Estrategia Nacional de Deep Tech en startups, pymes e industria

Más allá del ámbito estrictamente emprendedor, la Estrategia Nacional de Deep Tech tiene un impacto directo en el tejido productivo. Las startups deeptech no solo generan nuevas empresas, sino que actúan como catalizadoras de innovación para pymes y compañías industriales que buscan incorporar tecnología avanzada a sus procesos.

La colaboración entre startups, empresas consolidadas y centros de investigación permite acelerar la adopción de soluciones basadas en inteligencia artificial, automatización avanzada o nuevos materiales. En este sentido, la deeptech se convierte en una palanca para modernizar sectores tradicionales y mejorar la competitividad del conjunto de la economía.

Un nuevo ciclo para la innovación tecnológica en España

La convergencia entre talento emprendedor de base científica y una Estrategia Nacional de Deep Tech específica marca el inicio de un nuevo ciclo para la innovación tecnológica en España. El país comienza 2026 con la oportunidad de consolidar un ecosistema capaz de generar tecnología propia, empleo cualificado y ventajas competitivas a largo plazo.

El reto será convertir esta ambición en resultados tangibles: startups que escalen, conocimiento que llegue al mercado y empresas que incorporen innovación profunda en su actividad. La deeptech no ofrece soluciones inmediatas, pero sí una base sólida para un crecimiento más resiliente y alineado con los desafíos globales.

Si se articula correctamente, la Estrategia Nacional de Deep Tech puede convertirse en uno de los pilares del desarrollo económico y tecnológico de España en la próxima década.

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